fbpx

La tecnología como regalo para la formación

Las iniciativas tecnológicas más interesantes para lograr el éxito en un proyecto de formación.

Tras la resaca de las fiestas navideñas, toca volver al trabajo. Todos tenemos nuevos propósitos y se presentan nuevos retos en 2016. Uno de ellos para los departamentos de formación de las empresas es lograr que los empleados de su compañía aprovechen y se “enganchen” a la formación.

El problema es que no siempre consiguen este objetivo y su inversión en formación se desperdicia. A su vez, el tiempo de esos trabajadores que inician una formación se malgasta (por falta de interés o motivación) y su percepción sobre la misma se vuelve negativa (por falta de adaptación a sus necesidades y circunstancias).

Es importante tener presente que iniciar una formación online o presencial tiene una serie de costes de tiempo, de dinero y de oportunidad. Las personas dejan de realizar sus tareas habituales para realizar la formación. El vendedor deja de vender, el administrativo deja de archivar/redactar documentos, el directivo deja de acudir a reuniones del comité, etc.

Además, influyen aspectos emocionales de las personas, como agobio por dejar cosas sin hacer, pereza por pensar que ya saben el contenido del curso, rabia porque consideran que el tiempo invertido en la formación no les compensa, etc.

La solución a este problema la encontramos en la tecnología. Pero ¿por qué puede lograr que un proyecto de formación sea un éxito? Debemos tener en cuenta lo que demandan actualmente los usuarios de un proyecto de formación:

  • Que sea poco invasivo. Es decir, que no les quite mucho tiempo ni les saque de su entorno natural (su puesto de trabajo).
  • Que sea breve. No quieren que les suponga una dedicación excesiva de tiempo.
  • Que sea activo. Quieren seguir el concepto de “learning by doing”.
  • Que sea aplicable. Quieren que, al minuto siguiente de haberla realizado, puedan aplicar los nuevos conceptos y nuevas pautas en su puesto de trabajo.

Beneficios de la tecnología para los proyectos de formación

Para lograr cumplir estas peticiones, la tecnología nos facilita una serie de funcionalidades:

1. Responsive e-learning. Permite que la formación esté disponible para todo tipo de dispositivos (PC, portátil, smartphone o tablet). Actualmente el smartphone está de moda y, por este motivo, está en boga el mobile learning.

A este respecto, el responsive e-learning da respuesta en términos de una correcta visualización de los mismos y a nivel de un diseño instruccional específico y optimizado en función del objetivo y dispositivo que se utilice en cada momento.

La principal ventaja  del responsive e-learning es que permite acceder al conocimiento dónde y cuando quieras, ganando en comodidad y flexibilidad.

2. Video learning. Las personas tenemos poco tiempo para leer y, muchas, pocas ganas de hacerlo. El video learning implica que en 1, 2 o 3 minutos se traten los aspectos esenciales que se deben conocer.

De esta forma, el profesional reduce su esfuerzo y aumenta su retención. El video learning cumple con los tres aspectos clave del aprendizaje según la PNL (visual, auditivo y kinestésico).

3. Microimpactos. Complementariamente a lo anterior, la formación debe estar compuesta por pequeños tips de conocimiento. Píldoras breves que vayan al grano y cuenten lo verdaderamente importante. Se acabaron las ponencias o cursos largos. La gente quiere impactos útiles, visuales y breves. Y la tecnología puede facilitar el acceso a estos microimpactos.

4. Social learning. Gracias a la tecnología, las empresas pueden contar con las herramientas y recursos necesarios para facilitar el aprendizaje mediante el intercambio de experiencias y conocimiento entre los trabajadores.

Su principal ventaja es que se pueden crear comunidades de aprendizaje formales e informales, aprovechando ideas innovadoras de todas las personas de la compañía y capitalizando todo el conocimiento de su personal.

5. Gamificación. Introducir juegos permite incorporar un componente emocional competitivo/ colaborativo que aumenta el interés de las personas que, sin darse cuenta (jugando), aprenden y consolidan conocimientos, competencias, comportamientos y hábitos.

Actualmente existen diferentes iniciativas y apps que recrean escenarios profesionales, simuladores o juegos competitivos que potencian el learning by playing y el learning by joking.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, en 2016 los departamentos de formación tienen una excelente oportunidad para incorporar la tecnología en sus programas y procesos de formación y hacer que sean un éxito.

Case_Estudy_Impulsando_management_Norauto

Chief Product Officer

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *