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Cómo cocinar habilidades para ser un profesional MasterChef

El mundo de la empresa tiene muchas similitudes con los concursos de cocina de televisión como “MasterChef”. En el día a día, muchos profesionales compiten por un objetivo o recompensa, tienen que superar pruebas y retos y son juzgados por clientes, jefes y compañeros, al igual que los aspirantes de este concurso.

El problema es que no todos los concursantes ni los profesionales alcanzan la categoría de MasterChef, porque no cuentan con las habilidades y competencias suficientes.

En este post planteamos algunos ejemplos de profesionales/concursantes y las carencias que les impiden o dificultan llegar a la máxima distinción profesional, y plantearemos una serie de consejos para superarlas.

Qué tipo de profesional eres: debilidades y cómo superarlas

El egocéntrico

Es un concursante que considera que lo hace todo bien y no acepta las críticas del jurado, a pesar de que no siempre consigue los mejores resultados. Le cuesta adaptarse a las exigencias de la competición y cree estar “por encima del bien y del mal”. Genera polémica si tienen que trabajar en equipo.

Para llegar a ser un MasterChef necesitaría potenciar su adaptación, flexibilidad, resiliencia, autoconfianza, trabajo en equipo y humildad, entre otras.

El desorganizado

A este tipo de concursante siempre se le ve agobiado, y no llega a tiempo para terminar el plato en el plazo marcado por el jurado. Suele cometer errores por las prisas, y su nivel de estrés es innecesariamente elevado. En las pruebas por equipos suele sacar de quicio al resto.

Para llegar a ser un MasterChef debería mejorar su capacidad de organizarse, administrar mejor su tiempo, tomar mejores decisiones y gestionar mejor sus emociones y estrés, entre otras.

El polémico

Siempre hay un concursante que genera mal ambiente en el grupo y tiene mala relación con varios o todos sus compañeros. No acepta las críticas, se suele comparar con otros y genera conflictos. Acostumbra también a criticar a sus compañeros, al jurado e, incluso, al propio programa. Para dar audiencia, este tipo de concursante se mantiene durante algunos programas, hasta que es expulsado por el jurado o sus compañeros.

Si este profesional quiere llegar a MasterChef debe mejorar su capacidad de gestión de conflictos, su asertividad, su capacidad de comunicación y empatía y aprender a dar y recibir feedback.

El tímido

Es un concursante al que ni se le ve ni se le escucha. Es una persona que suele ser técnicamente buena, pero le cuesta sacar a flote todo su potencial. Suele ir a remolque de algún concursante con más carisma. Le falta actitud, y ese componente social que ayuda a que otros le apoyen y le valoren, especialmente cuando existen pruebas grupales.

Para conseguir que este profesional se convierta en un MasterChef debe potenciar su capacidad de influencia, la seguridad en sí mismo, el trabajo en equipo y la actitud positiva.

El pesimista

Este concursante cree que lo que hace no es suficiente y no va a estar a la altura. Tiende a “auto-flagelarse” y a anticipar problemas o críticas del jurado que no siempre se producen. Suele tener un nivel de ansiedad y estrés innecesario que limita sus capacidades. Sufre mucho con las críticas, hasta tal punto que puede derrumbarse emocionalmente. Tampoco suele llegar lejos en el concurso por su propia autolimitación personal.

Para ser un MasterChef tiene que potenciar su actitud positiva, adaptarse mejor a los cambios, analizar los problemas e incrementar su autoconfianza.

El “mínimo esfuerzo”

Este concursante se apoya en sus habilidades sociales para hacer lo mínimo indispensable para caer bien a la audiencia e ir superando fases del concurso. En pruebas por equipos, suele “escaquearse” y trabajar menos que el resto. Cuando se descubre su actitud, suele ser expulsado por el grupo o el jurado.

Este profesional debería mejorar su capacidad para trabajar en equipo, su empatía y su orientación a resultados.

El rígido

Es un concursante aplicado, y cumple todos los procesos y tiempos que le marca el jurado. Suele tener roces con sus compañeros porque su postura y opiniones suelen ser estrictas. En pruebas en las que tiene que improvisar sufre mucho, y en las grupales intenta imponer su criterio generando conflictos.

Para ser un verdadero MasterChef debe mejorar su flexibilidad, adaptación, empatía, comunicación persuasiva, y trabajo en equipo, entre otras.

El MasterChef

Es aquel concursante que cumple con todos los parámetros exigibles de un buen profesional, y sabe lidiar en cualquier contexto y contra cualquier circunstancia. Su nivel competencial es equilibrado y excelente en aquellas habilidades imprescindibles para su puesto de trabajo.

Consejos para convertirse en un profesional MasterChef

En el día a día nos encontramos con algunos de estos profesionales, o una combinación de ellos. Hay muchos más, pero seguramente pondrás cara a más de uno con el que trabajes. Salvo el último, todos ellos evidencian la necesidad de mejora competencial para crecer como profesionales en su gremio.

Si cada aspirante o profesional quiere llegar lejos en la competición del día a día es importante que:

  1. Identifique aquellas áreas en las que deba mejorar (personalmente, a nivel de gestión, de equipo, de liderazgo o de eficiencia) y reflexione sobre ello.
  2. Determine cómo mejorar esas competencias (formación, autodesarrollo, coaching, mentoring, observación en el puesto de trabajo, etc.).
  3. Active esas acciones de mejora.
  4. Busque ayuda.
  5. Evalúe los resultados.
  6. Aplique medidas para consolidar los cambios necesarios para llegar (o acercarse) a ser el MasterChef de su trabajo.

Te animamos a que identifiques qué habilidades debes potenciar, y sigas estas pautas para “cocinar” con éxito en tu puesto de trabajo.

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